Miguel Delibes Setién (Valladolid, 17 de octubre de 1920 – ibíd., 12 de marzo de (2010) fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975hasta su muerte, ocupando el sillón "e".3 Licenciado en Comercio, comenzó su carrera como columnista y posterior periodista de El Norte de Castilla, periódico que llegó a dirigir, para pasar de forma gradual a dedicarse enteramente a la novela.
Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo lo relativo a Castilla y a la caza.
Se trata de una de las primeras figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, por lo cual fue reconocido con multitud de galardones; pero su influencia va aún más allá, ya que varias de sus obras han sido adaptadas al teatro o se han llevado alcine, siendo premiadas en certámenes como el Festival de Cannes.
Fue el tercero de los ocho hijos del matrimonio entre María Setién y Adolfo Delibes. El apellido Delibes, de origenfrancés, provenía de Toulouse, ya que el abuelo de Miguel, hermano del compositor francés Léo Delibes, se había desplazado a España para participar en la construcción del ferrocarril enCantabria.
Cursó sus estudios en el colegio de Lourdes, donde terminó el bachillerato en 1936. Tras estallar la Guerra Civil Española, se enroló como voluntario en la Marina del Ejército sublevadoen 1938. Como voluntario, prestó servicio en el crucero Canarias, que realizaba sus operaciones en la zona de Mallorca.En 1939, al concluir la contienda, regresó a su ciudad natal e ingresó en la Escuela de Comercio. Tras finalizar esta carrera, inició la de Derecho y se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid, lo que le sirvió para mejorar sus dotes artísticas y ser contratado en 1941 como caricaturista en El Norte de Castilla, el diario vallisoletano por excelencia y decano de la prensa diaria española.
A partir de ese momento, se abrieron las puertas del periodismo para un joven Delibes de apenas 21 años. Publicó su primer artículo periodístico en El Norte de Castilla, titulado El deporte de la caza mayor, y obtuvo el carné de periodista profesional en 1943, tras un curso intensivo en Madrid. El diario le otorgó el cargo de redactor, ocupándose de la sección dedicada a las críticas cinematográficas mientras continuaba realizando caricaturas. Dos años más tarde, obtuvo la cátedra de Derecho mercantil, por lo que comenzó a impartir clases en la Escuela de Comercio. El 23 de abril de 1946 contrajo matrimonio con Ángeles de Castro, quien posteriormente se convirtió en una de sus mayores inspiraciones literarias. Su viaje de novios transcurrió en Molledo.
Obras
En la obra de Miguel Delibes hay un compromiso ético con los valores humanos, con la autenticidad y con la justicia social. Fue un escritor fiel a sus ideas y a su tierra castellana.
La preocupación por las consecuencias negativas que el progreso puede tener para la naturaleza y el hombre, por Castilla y la situación del campo castellano y por la dignidad y la libertad humanas son los ejes principales de sus obras. La naturaleza, el campo y el ambiente rural aparecen en primer plano en El camino, Las ratas, Viejas historias de Castilla la Vieja, La caza de la perdiz roja, El libro de la caza menor, Diario de un cazador o El disputado voto del señor Cayo.
A Miguel Delibes se le ha censurado que estuviera contra el progreso, pero él mismo discrepaba de quienes le veían como un autor que alaba la Aldea y desprecia la Corte: a lo que él se oponía es a la deshumanización y falsedad que genera la vida en la gran ciudad. Según decía él mismo: "Cuando escribí mi novela El camino, donde un muchachito, Daniel el Mochuelo, se resiste a abandonar la vida comunitaria de la pequeña villa para integrarse en el rebaño de la gran ciudad, algunos me tacharon de reaccionario. No querían admitir que a lo que renunciaba Daniel el Mochuelo era a convertirse en cómplice de un progreso de dorada apariencia pero absolutamente irracional".
La postura de Delibes no era en contra del progreso en general, sino contra el modelo elegido, es decir, contra el progreso devastador que sacrifica todo lo humano en aras del consumo: "Es la civilización del consumo en estado puro, de la incesante renovación de los objetos -en buena parte, innecesarios- y, en consecuencia, del desperdicio".
Para él, el nuevo orden socioeconómico está generando un modo de alienación poderosísimo. En los grandes centros urbanos se levantan gigantescas torres-colmenas en las que viven apiñados estos nuevos hombres, que han perdido todo rasgo individualizador."El hombre, de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos”. Pero no idealiza la vida de los pueblos y aldeas castellanas para esgrimirla como arma en contra del progreso, sino que censura sus carencias, urgiendo a quien corresponda para que dote de servicios y equipamiento al campo. “Hoy nadie quiere parar en los pueblos porque los pueblos son el símbolo de la estrechez, el abandono y la miseria". En sus obras reivindica que nuestras raíces están en la cultura rural y que, hoy por hoy, los reductos de integridad y autenticidad están en el campo. "Pero el hombre, nos guste o no, tiene sus raíces en la Naturaleza y al desarraigarlo con el señuelo de la técnica, lo hemos despojado de su esencia”.47 Sostiene que, en la antigua estructura rural, el hombre estaba dedicado a tareas mucho más humanas, lejos de la masificación ciudadana, manteniendo sus rasgos individualizadores y ostentando una personalidad irrepetible. "…mis personajes se resisten, rechazan la masificación. Al presentárseles la dualidad Técnica-Naturaleza como dilema, optan resueltamente por ésta que es, quizá, la última oportunidad de optar por el humanismo. Se trata de seres primarios, elementales, pero que no abdican de su humanidad; se niegan a cortar las raíces. A la sociedad gregaria que les incita, ellos oponen un terco individualismo".
En su personaje el señor Cayo, un anciano a punto de cumplir ochenta y tres años, quedan representados los valores culturales de esa tradición milenaria que se encuentra en trance de desaparecer. El disputado voto del señor Cayo es una elegía dolorida ante la desaparición de la cultura rural, creada a través de los siglos, y que, en poco tiempo, ha sido barrida y sustituida por la industrial:"Hemos matado la cultura campesina pero no la hemos sustituido por nada, al menos, por nada noble".
Novela
- La sombra del ciprés es alargada (1947). Premio Nadal
- Aún es de día (1949)
- El camino (1950)
- Mi idolatrado hijo Sisí (1953)
- Diario de un cazador (1955). Premio Nacional de Literatura
- Diario de un emigrante (1958)
- La hoja roja (1959). Premio de la Fundación Juan March
- Las ratas (1962). Premio de la Crítica
- Cinco horas con Mario (1966)
- Parábola del náufrago (1969)
- El príncipe destronado (1973)
- Las guerras de nuestros antepasados (1975)
- El disputado voto del señor Cayo (1978)
- Los santos inocentes (1981)
- Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso (1983)
- El tesoro (1985)
- 377A, madera de héroe (1987). Premio Ciudad de Barcelona
- Señora de rojo sobre fondo gris (1991)
- Diario de un jubilado (1995)
- El hereje (1998). Premio Nacional de Literatura
Relatos
- La partida (1954)
- Siestas con viento sur (1957). Premio Fastenrath
- Viejas historias de Castilla la Vieja (1964)
- La mortaja (1970)
- Viejas historias y cuentos completos (2006)
Libros de viajes
- Un novelista descubre América (1956)
- Por esos mundos: Sudamérica con escala en las Canarias (1961)
- Europa: parada y fonda (1963)
- USA y yo (1966)
- La primavera de Praga (1968)
- Dos viajes en automóvil: Suecia y Países Bajos (1982)
Libros de caza
- La caza de la perdiz roja (1963)
- El libro de la caza menor (1966)
- Con la escopeta al hombro (1970)
- La caza de España (1972])
- Alegrías de la caza (1977)
- Mis amigas las truchas (1977)
- Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo (1979)
- Las perdices del domingo (1981)
- Tres pájaros de cuenta (1987)
- Dos días de caza (1988)
- El último coto (1992)
Ensayos y artículos
- Castilla en mi obra (1972)
- Un año de mi vida (1972)
- Vivir al día (1975)
- SOS: el sentido del progreso desde mi obra (1976)
- Un mundo que agoniza (1979)
- El otro fútbol (1982)
- La censura en los años cuarenta (1984)
- Castilla habla (1986)
- Mi querida bicicleta (1988)
- Castilla, lo castellano y los castellanos (1988)
- Mi vida al aire libre (1989)
- Pegar la hebra (1990)
- La vida sobre ruedas (1992)
- Un deporte de caballeros (1993)
- 25 años de escopeta y pluma (1995)
- He dicho (1996)
- Los estragos del tiempo (1999)
- Castilla como problema (2001)
- Delibes-Vergés. Correspondencia, 1948-1986 (2002)
- España 1939-1950: Muerte y resurrección de la novela (2004)
- La tierra herida: ¿qué mundo heredarán nuestros hijos?, conjuntamente con su hijo Miguel Delibes de Castro (2005)
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